Subasta en el Contract Bridge

Martes, 16 Septiembre   

El éxito en el contract bridge depende sobre todo de la habilidad en el momento de la
subasta. La subasta y el juego son idénticos al auction bridge pero las técnicas son
diferentes, porque la puntuación también es diferente. Las bonificaciones por rubber o
por slam animan a apostar el valor total de las manos jugadas; sin embargo, las
penalizaciones por no cumplir las bazas subastadas, sobre todo si se han doblado, son
muy elevadas, por lo que hay que ser muy prudente a la hora de pujar. Las técnicas para
la subasta se han depurado hasta tal punto, que los jugadores de bridge más
experimentados rara vez se resisten a un contrato de juego cuando creen tener
razonables esperanzas de éxito.

La subasta en el contract bridge la abre el primer jugador, o mano, y los demás
jugadores pasan, ofrecen, doblan o redoblan hasta que la subasta, después de tres
pases, queda cerrada. La subasta consiste en anunciar el número de bazas que el jugador
piensa ganar (siempre por encima de 6; las 6 primeras reciben el nombre de reserva)
teniendo como triunfos un palo elegido o sin ellos. Por ejemplo, la subasta puede
consistir en dos bazas de corazones o una baza sin triunfo.

Cada oferta siguiente debe  superar a la anterior. Para ello hay que ofrecer un mayor número de bazas o el mismo  número de bazas pero con cartas de rango superior. El rango de las cartas es el  siguiente (de mayor a menor): palo libre, picas, corazones, diamantes y tréboles. Un  jugador puede doblar la oferta anterior si ésta no ha sido previamente doblada. Cuando  la oferta anterior ha sido doblada el siguiente jugador puede redoblar la oferta,  subiendo aún más el valor de la puntuación de la baza. Cada carta del palo marcado en  la oferta final se convierte en triunfo. Cuando en la oferta no hay triunfo se
establece palo libre. El miembro de la pareja que marca si hay o no triunfo en la
oferta final se convierte en el subastador y el número de bazas acordadas en la oferta
final pasa a ser el contrato que el subastador debe cumplir durante la partida.